Mientras las tensiones geopolíticas fragmentan la economía global, una crisis más silenciosa se está desarrollando: el mundo democrático está abandonando su mayor logro económico. Los acuerdos de libre comercio que alguna vez simbolizaron cooperación ahora acumulan polvo en comités parlamentarios, bloqueados por la indecisión política. El costo no es abstracto—es medible en crecimiento perdido, influencia disminuida y oportunidades desperdiciadas.
Nuestro último policy paper, «Por Qué Sigue Siendo Importante el Libre Comercio en un Mundo Fracturado», examina lo que realmente está sucediendo sobre el terreno. La evidencia es contundente: los países que abrazan la apertura económica están avanzando, mientras que aquellos que dudan se están quedando atrás.
Cuando el Comercio Funciona, Todos Ganan
La transformación de Vietnam cuenta la historia. Desde la implementación del Acuerdo de Libre Comercio UE-Vietnam en 2020, las exportaciones a Europa han aumentado casi un 50 por ciento. Millones se trasladaron a empleos mejor remunerados. Las reformas internas siguieron, fortaleciendo los estándares laborales y ambientales. Europa obtuvo bienes competitivos a precios más bajos mientras diversificaba las cadenas de suministro.
El Corredor Medio—una ruta comercial desde China a través de Asia Central hasta Europa—ha visto los volúmenes de tránsito aumentar un 80 por ciento desde 2022, demostrando que la infraestructura y los mercados abiertos pueden remodelar las economías regionales casi de la noche a la mañana.
Cuando la Política Bloquea el Comercio, Todos Perdemos
Sin embargo, por cada éxito, existe parálisis. El acuerdo comercial Canadá-UE (CETA) permanece estancado después de casi una década, rehén de los parlamentos nacionales. El acuerdo UE-MERCOSUR, que podría agregar entre 15 y 20 mil millones de euros al PIB europeo y contrarrestar la creciente influencia de China en América Latina, enfrenta vientos en contra similares. Mientras tanto, los crecientes aranceles estadounidenses hacen que los consumidores estadounidenses paguen más mientras socavan las relaciones diplomáticas.
Qué Debe Suceder
El camino a seguir requiere valentía política. La UE debe finalizar los acuerdos pendientes como CETA y MERCOSUR. Bruselas debería simplificar los requisitos regulatorios para los países socios. Estados Unidos necesita eliminar progresivamente los aranceles contraproducentes y restaurar su papel como defensor del comercio basado en reglas.
Lo más importante es que los líderes políticos deben comunicar los beneficios tangibles del libre comercio: precios más bajos, mejores empleos, alianzas más sólidas y mayor competitividad en sectores estratégicos.
Por Qué Esto Importa Ahora
Estamos en un punto de inflexión. Los países que adopten la apertura económica hoy determinarán los centros de poder global del mañana. Este documento de política sintetiza evidencia de acuerdos exitosos, analiza los costos de la parálisis política y traza un camino claro hacia adelante.
Los datos no mienten: el libre comercio funciona cuando lo permitimos. La pregunta es si las naciones democráticas tienen la voluntad política para defender sus propios intereses.









